Ya ha llegado mañana, ya es viernes y estás aquí en la habitación de al lado. Escucho tu risa y sonrio pero no me atrevo a entrar.
Y es que hoy no me has saludado, hoy no has llamado a mi puerta, ya sabía yo que no era nada para tí pero tu lo eres todo para mi.
Y aquí estoy muriendome por tenerte tan cerca y no poderte ver, por tenerte tan cerca y no poder hablar contigo y es que ¿cómo voy a entrar en esa habitación? Dime una escusa porque yo no se.
Tan cerca y tan lejos separados por un muro enorme pero apoyados sobre el ambos. Cada día lo veo más imposible y no ver tu sonrisa, tu mirada y tu alegria no me da el coraje para acercarme a ti.
Aun así...
Siempre tuya, siempre mio, siempre nuestros
No hay comentarios:
Publicar un comentario