Estaba en mi habitación, sola en casa y oigo la puerta... ¿quien será? me asomo y eras tú y tu sonrisa... Mi hermano no estaba y estabamos tu y yo solos en la casa, era mi momento.
No te puedes hacer una idea de lo que me moría por hablar contigo, la de noches que he soñado con escuchas tu voz más haya de un hola ¿qué tal? y allí estabas y esa era la ocasión pero no me salía la voz, estaba inmovil.
Hasta que volví a ver tu sonrisa y te tuve que preguntar, cualquier cosa. Tu respuesta alivió mi corazón, me sentí bien cerca tuya y te volví a preguntar, cada una de tus respuestas era musica para mis oidos hasta que dejaste de responderme para contarme cosas de ti, escucharte era lo que más deseaba pero me preguntaste, te interesaste por mi y no te puedes hacer una idea, me derretí delante de ti sin que te dieses cuenta poco a poco me acerqué a ti porque me dabas confianza.
Esa media hora hablando contigo hasta que llegó mi hermano fue increible, para ti no será nada pero yo estoy volando sobre una nube. Gracias por hacerme tan feliz, gracias por ser tú.
Siempre tuya, siempre mio siempre nuestros
No hay comentarios:
Publicar un comentario